El ambiente del campo y la cultura tradicional deben conformar un cuerpo indisoluble sin renunciar a las garantías de un nivel de vida sostenible y propio del Siglo XXI.

14,699,486 de habitantes del campo mexicano vive en condiciones de pobreza, su atención es prioridad.

La autogestión de las comunidades rurales debe ser el camino hacia la reducción de la pobreza y el aprovechamiento sostenible de los recursos.

Creación de modelos de electrificación de procesos productivos en comunidades y zonas rurales con fuentes de energía renovable.

Desarrollo de estrategias para la consolidación de políticas de servicios turísticos asociados a las zonas rurales.

Gestión y desarrollo de proyectos integrales de desarrollo rural sustentable.

México cuenta con una población rural de 25,256,848 habitantes, según datos del Banco Mundial (2018) de los cuales, el 58% (14,699,486 habitantes) vive en condiciones de pobreza CONEVAL (2017). Revertir paulatinamente esta grave situación no sólo se requiere de una gran inversión económica y de la voluntad política de instituciones de los diferentes niveles de gobierno, sino también de mucha de la energía de la sociedad civil mexicana.

El desarrollo rural debe conformar un frente integral de iniciativas y esfuerzos destinados a garantizar la autogestión sostenible de las comunidades del campo, bajo la comprensión de que el ambiente rural y la cultura tradicional conforman un cuerpo indisoluble, pero sin renunciar a que sus habitantes sean atraídos a los niveles de vida y beneficios del Siglo XXI.